[B][U][size=15]$2[/size][/U][/B]
La filosofía de la historia desde de la visión de la vida judeo-cristiana hay que encontrarla en la historia de Israel, reforzándola con el recuerdo de Abraham[size=9]$2[/size]. Pero ¿Qué buscan los israelitas en Abraham? Pues que es llamado el padre de la fe. Lo que el pueblo recuerda den sí es la fe. La fe es la respuesta del hombre a Dios[URL=“http://www.universitarios.cl/universidades/newthread.php?do=newthread&f=104#sdfootnote2sym”][size=9]$2[/size].
Dios le dice al pueblo lo que no le conviene hacer. Pero no es que Dios castiga, sino que el resultado es la consecuencia del mal o desobediencia de la acción. La fe de Abraham, y es por lo cual es recordado, consistió en someterse a Dios, solamente para que le vaya bien[size=9]$2[/size].
[size=15]$2[/size]
Dentro de la estructura de la filosofía de la historia de San Agustín se trabaja cuatro puntos esenciales[size=9]$2[/size]:
- Consistencia
- Fundamentación o soporte
- Punto de Partida
- Punto de Llegada
[/LIST]
Dentro del temario de San Agustín el tema del mal esta muy extensamente desarrollado. El mal es propio de la humanidad, afirma el obispo de Hipona. Y los tres grandes temas trabajados por la misma línea son:
[LIST=1]
- Dios
- El Hombre
- El Mal
Afirma que le mal es insuperable; es parte del equilibrio natural. No podría ser ni todo bueno ni todo malo, porque sino no habría equilibrio[size=9]$2[/size]. La misma historia de la humanidad comienza entre la lucha del bien y del mal[URL=“http://www.universitarios.cl/universidades/newthread.php?do=newthread&f=104#sdfootnote6sym”][size=9]$2[/size].
El mal no existe metafísicamente hablando, pero si de forma histórica. La filosofía de la historia consiste en una guerra del amor de Dios que lleva al desprecio de uno mismo; y el amor de uno mismo que lleva al desprecio de Dios. La misma vida es una prueba. Es un tránsito[size=9]$2[/size].
El mal deja de estar en el origen. El mal no está en el acto de creación. Todo es creado bueno, pero existe un margen de libertad que se convierte luego en una deformación de lo bueno: el mal.
Afirmaría más tarde Albert Camus que el hombre es desgraciado por que no sabe que es feliz.
El mal no tiene realidad óntica. No existe ni metafísicamente por que nadie ha podido ni tomarlo ni probarlo. Pero ¿Qué es el mal? No tiene un qué, porque si lo fuese tuviese un lugar en la realidad. No es definible si no se ve lo real. Es la misma ausencia del bien. No se puede decir que es algo, porque si es algo es real. Cuando a algo le falta algo para ser bueno o en su ser bueno, ahí es que entra el mal.
La historia se fundamenta en cada ser. Ahí está la lucha entre el bien y el mal. En la decisión de tener que toma posturas sobre lo bueno o lo incorrecto, es que nace la lucha interna, a pesar de la no existencia del mal[size=9]$2[/size].
El mal entra en el contacto, en el habérsela y en la función en que el ser le dé a los objetos o demás seres[size=9]$2[/size].
El fundamento del mal está en el corazón del ser. Pero entonces cuál sería la raíz del mal. La causa principal del mal, de donde emergen su principio es en la misma libertad que le fue otorgada al hombre al momento de su creación[size=9]$2[/size]. El pecado no está en la fuerza en la fuerza de la tentación, sino en la fuerza de insubordinación o decisión. El momento de actuar que no se piensa antes de actuar, es cuando mandamos a callar la voz de Dios[URL=“http://www.universitarios.cl/universidades/newthread.php?do=newthread&f=104#sdfootnote11sym”][size=9]$2[/size].
No es lo mismo caer por debilidad que por confabulación. Y aquí se recuerda aquella famosa frase de San Pablo: “veo el mal que no quiero y hago el bien que puedo.
Se lucha, por lo menos, contra esa entrada del mal en el corazón. Estamos siendo probados (sin radicalizar el concepto) para ver si estoy luchando por dejar que el bien se quede en el ser (en mi).
Es Inmanuel Kant quien posterior a San Agustín afirma que el hombre no es un medio sino un fin. Lo que el hombre es, en cuanto imagen y semejanza de Dios, es lo que lo hace ser un ser libre.
ES
HOMBRE SABE IMITANDO A DIOS
QUIERE
La raíz del mal histórico es la libertad, si desaparece el mal también dejará de ser la libertad.[size=9]$2[/size]
Si Dios respeta la posibilidad de ser mal, cuanto mas el hombre comos ser libre debería hacerlo. El mal no es una necesidad, es una posibilidad que se hace realidad cuando e hombre la operativiza. El hombre mismo que es una verdadera realidad, es quien, en su ser interno, hace la historia.
1 Todo el pueblo de Israel vive la tradición de Abraham. Viven de la tradición, del recuerdo.
2 La fe de Abraham consiste en la promesa que Dios le dijo en hacer tener a Abraham con muchos hijos y que poseyera muchas tierras.
3 Al ver el pueblo de Israel que por someterse a Dios, Abraham recibe bienes, se adjunta a recordar por tradición la memoria del mismo.
4 Estos cuatros soportes están trabajados en base al problema del mal que por mucho tiempo ha sido dolor de cabeza para la iglesia y para la misma ley.
5 Ni bueno ni malo, sino equilibrado.
6 Es San Agustín quien se inspiraba en rescatar los pecados. Buscarle lo bueno a lo malo y viceversa.
7 Es el mismo hombre en su devenir y su recorrido por la tierra quien trae al mal, pero de por sí el mal es la ausencia del bien. Solo está por la creación del hombre y por la misma historia que el mismo hombre va desarrollando como ser libre.
8 La misma vida del ser humano es una constante lucha y tensión. Aquí es que se hace filosofía de la historia en la persona de San Agustín.
9 El mismo proceso de socialización es donde entra el mal de por sí.
10 Entonces ahora entra en tema de la libertad. Pero es el mismo hiponense quien con un gran pensamiento expone aquella teoría sobre el libre arbitrio o albedrío.
11 Hacerle caso a la voz del mundo y mandar al vacío el mandato de Dios.
12 Darme potestad de que soy todo, como lo hizo Nieztche, es abandonar al todo creador.
13 En el plano histórico hay mal, porque hay libertad. En lo metafísico no hay definición del mal, sino es por tanto vale la clarificación del mal. Existe la historia por que existe la libertad. El mal (pecado) está cuando mi libertad se antepone a Dios.
14 La misma libertad que pone al mal, es la misma libertad que debe poner el fin a los resultados de ser mal